Educadora social y activista contra la violencia machista en tiempos del coronavirus

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Lola Mejías elabora mascarillas con el mensaje ‘Vivas y libres’ en su taller artesanal. De esta forma, ayuda a Marea Violeta Jerez en su lucha contra esta lacra.

Castigada por participar en el 8M. Así se sintió la jerezana Lola Mejías quien asistió a la manifestación de este día junto a su madre, igual que habían asistido a otras muchas para defender las pensiones, la educación… Recuerda el ataque de algunos medios de comunicación. También de personas cercanas que la tacharon de irresponsable por llevar a una persona mayor al acto con la amenaza desconocida de la Covid-19 acechando. 

Reconoce su malestar los días posteriores al oír “barbaridades” sobre el tema, criminalizando a las asistentes mientras, recalca, “ese mismo día hubo partidos de fútbol y conciertos”.

Con el agobio y la impotencia de ver que no había material sanitario durante el confinamiento de abril, Lola decidió aportar su granito de arena en la lucha contra la pandemia. La jerezana optó entonces por fabricar mascarillas en su taller de artesanía. Allí almacenaba gran cantidad de tela y de filtros TNT con los que trabajaba normalmente e imprescindibles para que éstas sean efectivas contra la Covid-19

Y comenzó a elaborarlas. En primer lugar, solo para sus amigos sanitarios y familiares que trabajaban expuestos al virus. El punto de inflexión llegó en julio. Paseaba con su madre, cuando escuchó la noticia de un asesinato machista. En ese momento surgió la idea de coser para sí misma una mascarilla reivindicativa con el mensaje ‘Vivas y libres’. 

Una mujer luce la mascarilla reivindicativa ‘Vivas y libres’, realizada por Lola Mejías./ Cedida

A partir de ahí, algunas amigas de Marea Violeta Jerez comenzaron a encargarlas. Más tarde, con motivo del 25 de noviembre, Día internacional contra la Violencia de Género, acordaron realizarlas en vinilo para concienciar a la ciudadanía. Lola Mejías no dudó ni un instante y continúa su activismo contra la violencia de género en plena batalla contra el coronavirus.

La educadora social destierra la idea de que sólo se venden entre el público femenino. Según afirma, el 50% de los compradores son hombres.

El precio de las mascarillas es de siete euros y se pueden adquirir en Marea Violeta. Una parte de lo recaudado va destinado a la organización. La jerezana sólo recibe lo indispensable para mantener su taller artesanal. 

La educadora social destierra la idea de que sólo se venden entre el público femenino. Según afirma, el 50% de los compradores son hombres. Sobre el mensaje que portan, ella nunca recibe críticas directas pero afirma que, aunque han tenido buena cabida en su círculo más próximo, cuando va a supermercados con esta mascarilla algunas personas la miran mal.

Nueva normalidad con riesgo

Mejías convive con su madre de 89 años, persona de riesgo. “No he vivido mal el confinamiento. No me agobiaba estar en casa porque las dos somos personas activas. A ambas nos gusta mucho hacer teatros y vídeos. En Semana Santa nos disfrazamos todos los días de penitentes, y con la llegada de la Feria montamos nuestra propia caseta en casa y nos vestimos las dos de flamenca”.

No vivió con miedo ese período. Todo lo contrario que le sucede en la nueva normalidad. Mejías empezó teletrabajando al principio de la pandemia, pero desde septiembre trabaja con los menores. Entonces, después del largo confinamiento y tras conocer la virulencia del virus empezó a tener miedo.

Ha habido casos positivos en los colegios a los que asisten los menores, por lo que algunos de ellos se vieron obligados a aislarse. Afortunadamente, el centro de día infantil y juvenil donde ella trabaja no ha registrado ningún caso, para lo cual siguen un estricto protocolo. “Trabajamos con grupos muy reducidos, en  salas abiertas, con corriente cruzada, mascarillas y lavado de manos continuo”.

Desde marzo ha restringido al máximo su vida social. Sólo mantiene relaciones cercanas con su hermano y su cuñada, a quienes ve los fines de semana. A pesar de estas auto restricciones, no ha perdido el contacto con otros familiares y amigos. Gracias a las nuevas tecnologías ha llegado a celebrar el cumpleaños de su sobrino a través de videollamadas.

 

Diego Medina y María Luisa Parra. ¡Vivas y libres!

OtroPeriodismo

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Revista de información social y comprometida. En Twitter @Otro_Periodismo

Un comentario en «Educadora social y activista contra la violencia machista en tiempos del coronavirus»

  • el noviembre 19, 2020 a las 11:16 pm
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    Que bonito artículo. Se me saltan las lágrimas al leer estas preciosas palabras de esta gran persona. Love . Ana

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