La ansiedad: el monstruo que vuelve a visitarme

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Es un sentimiento de temor que, si es demasiado fuerte, puede llegar a paralizarte. Claudia y Marta, dos jóvenes sevillanas, conocen bien este mal con el que llevan conviviendo la mitad de su vida.

A los 15 años, Marta se levantaba cada mañana con dificultades para respirar y con un nudo en la garganta. Con 13 años, Claudia estaba en una reunión familiar cuando sintió que le faltaba el aire. Ninguna de las dos sabía qué les estaba sucediendo. Desde pequeños, se explica en las escuelas qué es un tumor o se advierte a la población sobre cómo prevenir una enfermedad de transmisión sexual. Sin embargo, incidir en la importancia de las trastornos psicológicos y mentales es todavía una asignatura pendiente. 

La ansiedad es un sentimiento de temor ante situaciones difíciles y una continua preocupación por el futuro. Esto se denomina ansiedad anticipativa y las personas que la padecen no son realmente capaces de vivir en el presente: “Los ‘carpe diem’ nos generan frustración. Por mucho que intentemos conducir nuestros pensamientos, no somos capaces de conseguirlo”. Son muchos los que recurren a este tópico literario como solución a todos los problemas, sin llegar a comprender lo insultante y poco empático que puede resultarle a una persona con un trastorno psicológico. 

Conforme iban creciendo, los ataques de ansiedad continuaron y ambas seguían sin respuestas. Marta recuerda cómo sus padres no aprobaban que fuera a un psicólogo. Por ello, se reunía a escondidas con una profesora del instituto que le enseñó técnicas de relajación. 

A pesar de que la ansiedad puede parar en seco la vida de una persona, existe un recelo general a acudir a un psicólogo de primeras. Parece que ir al psicólogo tiene que ser sinónimo de estar loco. De ahí, la vergüenza a admitirlo y la aparente necesidad a callarlo como si fuera un secreto inconfesable.

Hasta los 20 años, ninguna de las dos se decidió a acudir a un profesional. A esa edad, Marta empezó a desarrollar un comportamiento bastante destructivo consigo misma: “Del propio nerviosismo y el estrés, no comía porque no tenía hambre. Llegué al extremo de perder mucho peso y de no poder andar por la calle porque empezaba a temblar”.

Ambas fueron por voluntad propia, un paso esencial para que la terapia funcione y del que están agradecidas. “Realmente me di cuenta de que había sido víctima de violencia psicológica y por eso acudí. Allí fui consciente de otras muchas cuestiones”, explica Claudia. 

Del propio nerviosismo y el estrés, no comía porque no tenía hambre. Llegué al extremo de perder mucho peso y de no poder andar por la calle porque empezaba a temblar”

Las personas con algún tipo de trastorno mental son estigmatizadas y discriminadas. A pesar de que la mayoría de casos son tratables, se le considera un incompetente o un bicho raro. Por ello, no es de extrañar que no quiera dar a conocer su identidad: “Nadie quiere tener una persona con problemas de ansiedad en su puesto de trabajo o sacándose el carné de conducir”. 

La ansiedad también afectó al trabajo de Claudia, a quien tras una crisis gorda, le recomendaron que estuviera sin hablar durante una semana: “Era algo inviable para mí que estaba trabajando en una radio en ese momento”. 

Las dos estudiantes afirman que la mejor forma de gestionar un ataque de ansiedad es dar espacio a la persona. Es esencial normalizar la situación y no agobiar a preguntas una vez que se pasa: “No profundizo en el tema y no quiero hablar de ello porque se me hace un nudito en el pecho”, afirma Claudia. 

Se piensa que solo por tener un poco de ansiedad, uno puede luchar contra ella solo y que “ya se pasará”. Sin embargo, lo más habitual es que no se termine sin más. La ansiedad no es un problema que sane simplemente echando alcohol sobre la herida. Se necesita de la ayuda de un profesional y de la comprensión de tu entorno. Aunque, las dos protagonistas de nuestra historia la sigan sufriendo, ya tienen respuestas y armas con las que contraatacar. Al menos, ya no tienen miedo a hablar de ello.

Un comentario en “La ansiedad: el monstruo que vuelve a visitarme

  • el mayo 19, 2020 a las 2:43 pm
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    Excelente artículo para lo que se esta sufriendo hoy en dia y para aquellas personas que sufren mucho de ansiedad asi estas aprendan a estar en sintonía con sus pensamientos y sentimientos y logren controlar su trastorno de ansiedad.
    Para el que desea saber otros métodos de como superarla lo invito a darse un paseo por esta pagina web.
    https://bit.ly/3apqsMD

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