Moderna de Pueblo: “Tengo la ambición de que mis libros sigan cambiando mentalidades”

Síguenos y danos un me gusta:
0

Fotografía: facebook.com/raquel.corcoles

La ilustradora y autora de cómic Raquel Córcoles, más conocida como ‘Moderna de Pueblo’, ​habla de su último libro, ‘Idiotizadas, un cuento de empoderhadas’En él, la carismática protagonista creada por la escritora, que ya lleva unos años viviendo en la ciudad, emprende un largo camino que la llevará a despertar de las ensoñaciones propias de los cuentos de princesas. A la caza del micromachismo, la joven autora catalana pretende concienciar y entretener mostrando con humor la crudeza de las situaciones cotidianas. 

¿Qué mensaje transmite en su libro ‘Idiotizadas?

Va un poco de la historia de cuatro mujeres, que son Moderna y sus tres amigas, a las que he llamado Gordinieves, Zorricienta y la Sirenita Pescada, que conocen la ciudad. Va del despertar feminista que unas tías de treinta años han vivido desde los veinte. Yo creo que hemos evolucionado muchísimo en la mentalidad estos años y eso ha influido en cómo vemos nuestra vida y cómo analizamos las decisiones que hemos tomado. Vemos de qué nos tenemos que alejar, qué hemos hecho por presión social, con quién hemos estado a pesar de aguantar conductas machistas. Aunque parezca súper serio está hecho en plan coña para que nos riamos un poco de cosas que creo que nos van a costar mucho quitarnos. Pero, al menos, si somos conscientes, no nos arrastran hasta el fondo del mar como en el caso de la Sirenita.

Cuando eres una autora mujer todo el mundo considera que lo que haces es para que lo lean mujeres”

Muchas de las frases y de las situaciones que aparecen en esta publicación son las que ha vivido en sus propias carnes. ¿Cómo ha podido afrontar en su vida real estas situaciones?

Pues muy mal. Imagínate la ruptura del grupo de amigas, que es un poco el eje del conflicto de las protagonistas, porque unas se emparejan y las otras siguen solteras y hay un choque de estilos de vida. Eso cuando lo vives es lo peor del mundo. Aunque en las películas nos vendan que el amor llega y es lo más importante, tus amigas son súper importantes, son tu pilar en la vida. Cuando ves que se está desintegrando el grupo porque os estáis haciendo adultas -y unas no tanto- es un drama. Pero lo guay de dedicarte a esto es que te lo tomas con humor y lo usas luego al cabo de unos años para reírte en un cómic.

¿Crees que el humor es la mejor forma de denunciar esta presión social que sufren las mujeres y para que las mujeres tengan presentes los micromachismos que sufren?

Yo creo que sí. Incluso algunas chicas que han venido a las firmas han dicho “yo no soy feminista, pero me encanta todo lo que dices en tu libro”. A ver, choque de ideas. Yo precisamente no puse ningún título feminista porque aquí hay un problema: la palabra nos está frenando a poder dialogar. Hay muchas chicas que cogen el libro sin saber que es algo feminista y despiertan de algunas cosas gracias a eso. Entonces sí que tengo esa ambición de que siga cambiando mentalidades, aunque sean cosas muy obvias para algunas personas, para otras no tantas… de que sirva para algo.

Ilustración de ‘Idiotizadas, un cuento de empoderhadas’, obra de Raquel Córcoles, 'Moderna de Pueblo'.
Ilustración de ‘Idiotizadas, un cuento de empoderhadas’, obra de Raquel Córcoles, ‘Moderna de Pueblo’.

 

Por tanto, ¿‘Idiotizadas’ no sólo está dirigido a mujeres, sino a un público más general?

Claro, hay un estigma: cuando eres una autora mujer todo el mundo considera que lo que haces es para que lo lean mujeres. Me parece un tema súper importante actualmente y creo que los hombres aprenderían que son los que no han vivido todos estos micromachismos en carne propia ni saben cómo pueden afectarte a toda tu vida en general. Sobre todo, me escriben y me dicen: “le he pasado tu libro a mi hermana pequeña”, “le he pasado tu libro a mi madre”, a mujeres de todas las generaciones. Tu madre puede pensar: “ojalá hubiera nacido en esta época”. Han tardado más en despertar que nosotras porque obviamente les ha pillado todo más tarde o hay algunas que no y son más modernas. Pero nos afecta a todas, tengamos la edad que tengamos. Mi madre estaba preocupada por si en el pueblo creían que era una puta porque conté que se había ido a tomar cañas en la ciudad. ¿Cómo puedes preocuparte de eso? Pero es que es así aún.

¿Hay muchos cambios de un pueblo a una ciudad para una mujer o esta presión existe tanto en un sitio como en otro?

Mira, cada una habrá vivido una cosa. Pero para mí el pueblo me reprime porque al día siguiente se sabe todo, todo el mundo critica a todo el mundo, la gente te tiene totalmente fichado e incluso se puede enterar de cosas familiares porque todo el mundo está conectadísimo. Y fue pisar la ciudad y decir “aquí no me conoce nadie”. Entonces no sientes ese ojo que te vigila porque nadie va a poder hablar mal de ti. Y te sientes muy libre. En mi pueblo yo era mega discreta y no me liaba con tíos con quienes me apetecía liarme para que no se supiera. Cuando llegué a la ciudad no sólo hice lo que me dio la gana, que me costó también, sino que luego escribí un libro y dije: “Ah, que lo lean todos los de mi pueblo, que me da igual”. No se trata de que no puedas hacerlo en el pueblo, se trata de que si estando allí, tú estás reprimida. Ojalá no tuvieras que mudarte para sentir esa liberación, pero está claro que en un sitio más pequeño te sientes más controlado.

 Entrevista realizada por Laura Juan y Laura Sáez para Entremedios.

OtroPeriodismo

OtroPeriodismo

En Twitter@Otro_Periodismo Revista de información social y comprometida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *